Ha llegado a ser evidente que nada en arte es evidente.
T. Adorno.

domingo, 8 de abril de 2018

Escultura Renacimiento: Piedad del Vaticano


La obra que voy a comentar se trata de La Piedad del Vaticano realizada por Miguel Ángel entre 1498 y 1499. Pertenece al periodo del Cinquecento, dentro del Renacimiento. La técnica utilizada es la talla y el material el mármol. Actualmente se encuentra en la Basílica de San Pedro del Vaticano.
Las dos figuras de la Piedad conforman una pirámide cerrada. La virgen, sentada y erguida, sostiene a Jesucristo yacente en su regazo. El cuerpo de Cristo está encuadrado casi por completo dentro del contorno dibujado por el cuerpo de María, lo que enfatiza la unión íntima entre madre e hijo. La Virgen evita dirigirse directamente al observador, acoge con una mano al difunto, mientras que con la otra parece invitarnos a adorarlo. Su vestido equilibra la composición. El conjunto contrapone la desnudez del cuerpo estilizado de Jesús al ropaje de profundos pliegues de María y la pesadez de la Virgen a la liviandad del redentor.
La escultura del Renacimiento italiano, igual que la arquitectura, se inspira en los modelos clásicos de la antigüedad grecolatina. La presencia de este tipo de obras en Italia hizo que la transición desde el gótico no fuese tan brusca, pues la estatuaria medieval había estado también muy influida por la supervivencia de lo antiguo. Así, en los primeros artistas del quattrocento, puede advertirse una esbeltez de proporciones y una elegancia lineal y arabesca que procede del gótico internacional, junto a unos rasgos que podemos considerar abiertamente clásicos:
- El naturalismo, que busca la semejanza entre la obra y el modelo, oponiéndose al misticismo y simbolismo medievales. En este sentido, adquiere sentido la aplicación de la perspectiva en los relieves.
- La importancia de la figura humana (antropocentrismo) en las representaciones, adquiriendo importancia el desnudo y el estudio de la anatomía.
- El interés por lo monumental y lo severo, que se traduce en la diversificación de los temas representados. Junto a los religiosos, aparecen también temas paganos y mitológicos, así como retratos de distinta tipología: bustos, sedentes, ecuestres, funerarios…
- La utilización de los materiales nobles de la antigüedad: bronce y mármol; en la Toscana se emplea también la terracota (barro pintado), como complemento decorativo de las arquitecturas.

Jean Bilheres encargó La Piedad a Miguel Ángel. A pesar de que en otros países eran habituales las imágenes de este tipo, en Italia no existían precedentes .La composición representa el instante posterior a la crucifixión, en que el hijo muerto descansa en el regazo de su madre. En contra de la tradición,  el artista decidió dar un aspecto juvenil a la Virgen. La Piedad es la única estatua firmada por Miguel Ángel.  
Miguel Ángel se consideraba escultor. Es el genio máximo de la escultura. Entendía que la tarea del escultor consistía en el arte de sacar y no de añadir, es decir, de extraer una figura que ya existía dentro de la piedra. Las características más sobresalientes de su escultura son: la grandiosidad de las figuras, sus facciones, sus anatomías y la gestualidad expresiva.
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miércoles, 4 de abril de 2018

TUMBAS DE LORENZO Y GIULIANO DE MÉDICI. MIGUEL ÁNGEL.

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CLASIFICACIÓN: Las imágenes que comentamos se tratan de los dos sepulcros de Lorenzo y Giuliano de Médici. La primera realizada entre los años 1524-1531 y la segunda entre 1526-1534, para la Sacristía Nueva de la Iglesia de San Lorenzo en Florencia. Ambas obras fueron realizadas por Miguel Ángel Buonarroti, talladas en mármol con el procedimiento de la talla. Situadas en el contexto del Cinquecento, que en el caso de la escultura, trataba de buscar la grandiosidad y monumentalidad de las obras,  que van a tener una profunda influencia sobre temas como el desnudo, representaciones heroicas, mitológicas, retratos...

ANÁLISIS: Ambos sepulcros ocupan paredes opuestas de la Sacristía, por lo que se traduce en dos planos. Grupos escultóricos en el contexto de una Iglesia nueva también diseñada por Miguel Ángel. Planteados como sepulcros de retablo, simétricamente dispuestos que exhiben una estructura piramidal con dos figuras alegóricas sobre cada sarcófago de enorme musculatura y vigor, en las que Miguel Ángel destaca su fuerza, su interés y su sentido. Ambas da la sensación de que se caen porque representan el día y la noche, el crepúsculo y la aurora, refiriendo al paso del tiempo (tempus fugit), que nos conduce a la muerte y esta nos iguala. La condición de inacabadas -non finito- de las alegorías masculinas y la distorsión de sus cuerpos rotundos a causa de las complejas posturas de adoptan se alejan de los ideales renacentistas y presagian el Manierismo. La imagen del difunto aparece en la parte superior de ambas.  Los duques están idealizados como generales romanos.

COMENTARIO: Nos encontramos en el Renacimiento, más concretamente en el Cinquecento. La escultura renacentista, imitará las esculturas clásicas, utilizándose como modelos las estatuas y relieves romanos: simetría, dominio de las proporciones, dominio de la anatomía y armonía de los movimientos. Se busca la belleza y el equilibrio. El material preferido será el mármol, rememorando el esplendor griego y romano. También el bronce aunque alcanzando una perfección magistral. En lo que se refiere a la temática, compartirán el protagonismo la religiosa y la profana, (en esta última destaca la de carácter mitológico). En cuanto a los géneros, serán variados a lo largo de todo el Renacimiento: el retrato en todas sus variedades (busto, cuerpo entero, encuestres). Mostrarán variedad de expresiones, estados de ánimo, etapas de la vida, etc. El desnudo tendrá gran relevancia, alcanzando un perfecto conocimiento anatómico. Se realizará fundamentalmente a través de los temas mitológicos. La escultura funeraria, como el caso que nos ocupa, será otro de los géneros destacados, íntimamente relacionada con la idea humanista de la muerte. En la Edad Media la muerte triunfaba sobre el hombre; en el Renacimiento, el hombre triunfa sobre la muerte y lo hace a través de la "fama": el sepulcro tratará de expresar las razones por las cuales aquella persona allí enterrada merece "fama" póstuma.

CONCLUSIÓN: La escultura renacentista alcanza una total independencia de la arquitectura y se desarrolla de un modo absolutamente libre, en contraposición a los siglos de la Edad Media en los que la escultura había sido un complemento de la arquitectura, dependiendo de ella. Con esta obra, Miguel Ángel inaugura el manierismo escultórico llevando el arte a su terreno, utilizando lo clásico pero a su manera: los sarcófagos no tienen tabla, son convexos. Podemos destacar otras obras del autor que nos ocupa, también de esta etapa como La Piedad, el David o el Moisés.

martes, 3 de abril de 2018

Pintura: La Anunciación. Fra Angélico


Clasificación:
La imagen que vemos se trata de La Anunciación, una obra pictórica de Fra Angélico, pintada hacia el 1426. Actualmente la encontramos en el museo del Prado, aunque fue pintada para la Iglesia del Convento de Santo Domingo de Fiesole. Está realizado en oro y temple sobre tabla, perteneciente a la pintura del Quattrocento, del estilo renacentista.

Análisis:
Esta pintura nos relata el Evangelio de San Lucas, momento en el que el Arcángel Gabriel es enviado a visitar a María para darle la noticia de que será madre del Mesías y a su vez representa a la izquierda la expulsión de Adán y Eva del paraíso, hecho que se produce antes de la anunciación, ya que fueron el origen del pecado y María es la madre del salvador, con la que comienza la salvación del hombre y el fin del pecado.

Comentario:
La escena se sitúa en una logia(especie de pórtico) con bóvedas azules y estrellas(algo característico del gótico), con arcos de medio punto que descansan sobre columnas de orden compuesto.  Además entre los arcos podemos ver un rostro correspondiente a Dios Padre. Al fondo se ve una puerta que muestra una ventana y un banco, ya que Fra Angélico lo hace para conseguir la perspectiva o sensación de profundidad a través de las líneas(por lo que se podría decir que es un autor en transición al renacimiento.
En cuanto a las figuras son muy alargadas, tratadas con delicadez y dulzura y con poco volumen(típico del gótico) incluso el ángel se presenta de perfil estricto e inclinado a lo que María le responde con las manos cruzadas y con su cuerpo también inclinado, sosteniendo un libro.
En cuanto a los colores son de gran viveza y brillo aunque con muy pocas tonalidades. Y la luz invade la escena de manera artificial. 
A la izquierda se observa la escena de la expulsión del paraíso, ya que aparece representado un jardín lleno de flores y árboles frutales. El paisaje es renacentista con perspectiva y en él aparecen Adán y Eva siendo expulsados por un ángel y por la mano de Dios que se observa en el sol. De éste sobresale un rayo de luz en diagonal que llega hasta María y al final de este rayo aparece una paloma, que alude al Espíritu Santo y al momento de la concepción.
Por último cabe destacar que en la parte inferior del retablo esta acompañado por una predela, que presenta episodios de los Evangelios y Santos(Nacimiento, Visitación, Adoración de los Magos, Presentación en el templo y el Tránsito de la virgen)

Conclusión: 
Como la pintura no tenía muchos precedentes clásicos inicia nuevos caminos tales como conseguir el efecto de corporeidad o volumen, la luz, el efecto de profundidad y dotar al cuadro de vida mediante la relación entre los personajes y gestos.  Dentro de este camino se encuentran Masaccio, Mantegna, Piero della Francesca; pero otros pintores  tienen un camino de una estética diferente y fundamentalmente de belleza delicada como Fra Angélico, Filippo Lippi y Boticelli.

Iglesia de San Lorenzo. Brunelleschi

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CLASIFICACION: La imagen que comentamos corresponde a la Iglesia de San Lorenzo, obra realizada en Florencia entre 1422 y 1442. Se trata por tanto de un edificio religioso construido en el Renacimiento y más específicamente en pleno Quattroccento italiano. Su diseño fue encargado por Cosme de Medici a Filippo Brunelleschi (1377 1446), arquitecto, escultor y orfebre italiano que ha pasado a la Historia del Arte por dejarnos algunas de las primeras obras maestras del renacimiento italiano tales como la cúpula de la catedral de Sta. María de las Flores, El Hospital de los inocentes, la iglesia de San Lorenzo que nos ocupa y el Santo Espíritu.

ANÁLISIS: La iglesia de San Lorenzo, resume las innovaciones arquitectónicas que el nuevo estilo renacentista introdujo dejando atrás definitivamente el arte gótico medieval.
 Para su construcción, Brunelleschi se inspira en el modelo de basílica paleocristiana, concibiendo así una iglesia de 3 naves separadas por arcos de medio punto sobre columnas clásicas de orden corintio muy delgadas y con un trozo de entablamento encima transmitiendo así una sensación de esbeltez.  A estas, se abren unas capillas laterales abiertas en el muro también con arcos de medio punto pero esta vez, en vez de columnas, tienen unas pilastras de orden corintio como soporte. El ancho de la nave central es la mitad de su altura y el volumen de los tramos de la nave central es cuatro veces mayor que en las laterales, constituyendo así un claro ejemplo de proporcionalidad.  Además en un segundo piso, abre ventanales que iluminan el edificio al igual que las ventanas circulares de las naves situadas en los laterales. Respecto a la techumbre, Brunelleschi usa el techo con casetones, de claras influencias clásicas, para la nave central, mientras que para las naves laterales usa bóvedas vaídas.
La Basílica presenta una planta de cruz latina muy alargada. Sobre el tramo del crucero se levanta una cúpula que recuerda a la que diseñará para la catedral (Sta. María de las Flores). Al fondo, en el ábside rectangular, se sitúa el altar mayor, centro visual  de la iglesia, al que parecen converger todos los elementos arquitectónicos, columnas, arcos, entablamentos, lozas del suelo creando un efecto de perspectiva lineal.
Todo el conjunto está regido por un sistema de proporciones matemáticas basado en el cuadrado y el círculo. Cabe destacar la ausencia de decoración que presenta el edificio. Brunelleschi combinará la piedra serena (piedra gris que este llevará a elementos estructurales) con un enlucido blanco sin ningún tipo de decoración para darle más importancia a los elementos arquitectónicos.  Así, este mostrará claramente las proporciones de cada parte y del conjunto del edificio marcando una visión en perspectiva lineal del conjunto que converge en el punto de fuga situado en el altar. 
En definitiva, la Iglesia de San Lorenzo de Brunelleschi es un claro ejemplo de la búsqueda de unidad espacial, mediante efectos de proporcionalidad, perspectiva y armonía típica de la época

 COMENTARIO: En el renacimiento la arquitectura experimentó un cambio extraordinario para adaptarse a las nuevas necesidades y mentalidades de la época. La basílica de san Lorenzo se convirtió en la plasmación práctica del nuevo estilo arquitectónico. Se dejaba atrás las formas góticas porque debido a la ruptura con el pasado medieval, su modelo de iglesia ya no se consideraba apropiado y se volvía la mirada al mundo grecorromano de donde se adecuaban los elementos arquitectónicos a las nuevas necesidades así como se retomaban  las proporciones y sentido de la armonía como sinónimo de belleza.
Es por eso por lo que en la obra de Brunelleschi se observa la recuperación de elementos constructivos clásicos, como el uso del arco de medio punto, de columnas y capitel corintio y cubierta decorada de casetones. La desnudez del edificio, donde se prescinde prácticamente de escultura o pintura, hace que el edificio destaque por sus elementos puramente arquitectónicos siendo las proporciones matemáticas las que confieren la belleza del edificio. Todo el edificio se puede se puede desglosar en compartimentos cuadrados(al que responden con exactitud la capilla mayor y el crucero) que se extiende al conjunto del edificio, ya sea multiplicando o dividiendo sus dimensiones, con lo que se obtiene un acusado efecto de regularidad y simetría.
Se podría decir que en su aparente simpleza radica la belleza del edifico.

CONCLUSIÓN: Brunelleschi proponía un nuevo tipo de iglesia, que se alejaba de los patrones góticos imperantes hasta el momento y se inspiraba en modelos clasicistas, dando lugar de esta manera al comienzo de la arquitectura renacentista, que había ensayado poco antes en el Hospital de los Inocentes, también en Florencia.
Con esta obra se dejaba atrás de manera definitiva la arquitectura medieval y abría un nuevo período en la Historia del Arte. Sin embargo, habrá que esperar casi un siglo para que este nuevo estilo se extienda por toda Europa.

COMENTARIO DE LA PLANTA Y LA CÚPULA DE LA BASÍLICA DE SAN PEDRO DEL VATICANO






CLASIFICACIÓN: La imagen que voy a comentar es una gran obra arquitectónica construida en varias etapas y perteneciente a varios estilos artísticos arquitectónicos. Se encuentra en la Ciudad del Vaticano. Construida por  Miguel Ángel Buonarroti, el artista más famoso y polifacético del Renacimiento, considerado uno de los grandes genios de la historia del arte, en los años 1546-1612. Es de un estilo renacentista más concretamente referido a la arquitectura del Cinquecento, de la cual Miguel Ángel es participe.


 ANALÍSIS: Esta  basílica ha tenido varias plantas y ahora voy a comentar su evolución; El proyecto de Bramante consistía en un edificio con planta de cruz griega inscrita en un cuadrado (haciendo símbolo de lo terrenal) y cubierta por cinco cúpulas (símbolos de lo celestial, de la perfección), la central de mayor tamaño y apoyada en cuatro grandes pilares, inspirándose en la basílica de San Marcos, y un claro ejemplo de planta centralizada típica del Renacimiento. La cúpula central, inspirada en la del Panteón de Agripa, se situaba sobre el crucero, y las restantes en los ángulos.



El proyecto de Rafael y Sangallo, desde 1514 se hizo cargo de la dirección de la obra Rafael con Antonio Sangallo el Joven, que continuó dirigiendo las obras tras la muerte de Rafael 1520. Todos ellos cambiaron el plan de Bramante, optando por diseños que se inspiraban en la tradicional planta basilical de cruz latina con un cuerpo longitudinal de tres naves, Defendió la planta centralizada cubierta por una enorme cúpula. Defendió la planta centralizada ideada por Peruzzi, cubierta por una enorme cúpula mayor que la planeada por Bramante, y rematada con un gigantesco doble tambor; el conjunto quedaba flanqueando con dos altos campanarios.
Pero la planta más importante fue realizada por el propio proyecto de Miguel Ángel, el cual había sido encomendado para terminar la obra por el Papa Paulo III. Retomó la idea de Bramante de planta en cruz griega. El diseño original de Bramante presentaba problemas estructurales que debieron ser corregidos. Bajo la dirección de Miguel Ángel se alzaron los muros del ábside, de una imponente monumentalidad. No obstante, la más importante aportación del gran genio fue la gran cúpula que se encuentra justo sobre el altar mayor y el sitio donde la tradición indica que se localiza la tumba del apóstol San Pedro.
Ahora me voy a centrar en la parte más importante la Cúpula realizada por Miguel Ángel Buonarroti, realizada con piedra, obra, travertino y otros materiales.  Encontramos una doble cúpula hemisférica  sobre un tambor inspirada en la cúpula de Bruneslleschi  para la catedral de Santa María dei Fiore de Florencia. El tambor  presenta secciones de columnas pareadas de orden jónico y fuste liso, sobre éstas, un entablamento individual. En el interior unas pechinas con medallones soportan el peso de la cúpula, en el siguiente nivel tenemos un anillo y después una cornisa. Se trata de una cúpula gallonada y vaída y consta de un óculo  en la parte central con clave circular. En el exterior del tambor hay columnas creando zonas que se adelantan y otras que se retraen. En los intercolumnios vemos vanos adintelados con fuste triangular y curvo alternándose. El tambor tiene un zócalo que ejerce de base  de dieciséis contrafuertes radiales o nervios  que siguen unas líneas pareadas al tambor, que también contrarrestan estructuralmente el peso de la cúpula y la remarca su verticalidad. La alternancia de frontones triangulares y semicirculares sobre las ventanas y las gruesas guirnaldas decoran este exterior. En la cima, una linterna corona el conjunto con el mismo esquema que su parte inferior y un tejadillo a un agua con un crucifijo. Nos hace recordar el exterior de la cúpula y su linterna a una especie de tholos.





DESARROLLO: Miguel Ángel prácticamente terminó la estructura del tambor en vida, asegurándose la continuidad del proyecto de cúpula. A su muerte en 1564, se empezaba la construcción de la cúpula encima del tambor y fue el arquitecto Giocomo Della Porta, ayudado de Domenico Fontana, quien la terminó en 1603 con la colocación de la esfera en bronce y la cruz superior. Loa trabajos se alargaron hasta 1612 con la decoración en mosaico del interior según cartones del cavalier D´Arpino y Giovanni De Vecchi.    La cúpula es el símbolo distintivo aún del poder de la cátedra de San Pedro. Su concepción como elemento de unión entre el poder celestial y el terrenal procuraba, a su vez, mostrar la grandeza del primero de estos dos. La cúpula debía ser el faro guía de toda la cristiandad. La cúpula de San Pedro del Vaticano, como sede de la Iglesia, fue pensada con grandilocuencia par ser la más grande de Roma y de toda Europa.
 Miguel Ángel Buonarotti es el primero de los artistas/arquitectos del manierismo. Al intentar sintetizar en sus obras la totalidad de las artes a partir del pensamiento neoplatónico y mediante el dinamismo de las formas, la expresión decorativa de los elementos y el nuevo sentido creador de la naturaleza, plantea una nueva realidad teatral, fruto de su propia individualidad estética. En Florencia realiza el diseño para la fachada de la iglesia de San Lorenzo (1520), la Sacristía Nueva de la misma (1520) y la Biblioteca Laurenziana (1521-26), verdadero ejemplo de la expresividad manierista; en Roma, finaliza el palacio Farnesio, rediseña la plaza del Capitolio y continúa la construcción de la basílica de San Pedro. En la iglesia vaticana retoma el modelo centralizado de Bramante pero sintetizando las formas del nuevo estilo y la aplicación libre de los elementos constructivos y del lenguaje clásico del Panteón (primacía de la cúpula), del Coliseo (gusto por la ordenación en fachada) o de las termas de Caracalla (enormes bóvedas de cubrición). Giacomo Barozzi, “il Vignola”, discípulo del anterior, es el encargado de adaptar el espíritu de aquél a las nuevas circunstancias de la Contrarreforma. Quedará plasmado en su tratado Régola delle cinque ordini (1562), que se convertirá en la ejecutoria a seguir para lograr”las proporciones más maravillosas y agradables a la vista”, al tiempo que en la orientación definitiva sobre la moderna arquitectura para buena parte de los países europeos. Vignola proyectó el nuevo modelo de iglesia inspirado por las ideas pastorales contrarreformistas y el espíritu de las nuevas órdenes religiosas: la iglesia del Gesú en Roma (1567), rematada por su discípulo Giacomo della Porta. Junto a Vignola, aparecen en este momento otros tratadistas como Sebastiano Serlio (Todas las obras de arquitectura y perspectiva, 1537) 
 
CONCLUSIÓN: Como símbolo de la iglesia universal fue modelo de varias cúpulas posteriores como la de Santa María Della Valle en Roma, la de  Santa María Della Salute en Venecia o la del Panteón de París. Pero quizá, una de las más imitadas más destacadas de la cúpula de Miguel Ángel es la de la catedral de San Pablo de Londres, obra de Cristopher Wren, con una apariencia mucho más esbelta debido a su doble tambor.  

LA ESCULTURA BARROCA: BERNINI.


El Barroco es la escultura del movimiento. Al igual que la arquitectura, o como complemento de ésta, es expresión grandiosa y monumental del nuevo poder y por eso adquiere un carácter urbano, engalanando las cornisas de los edificios o a través de las fuentes o los retratos ecuestres que embellecen la ciudad; o participa de un sentido funerario público. Es una escultura cargada de contenidos apasionados y persuasivos, con clara vocación hacia el realismo para representarlos de manera fehaciente y comprensible al espectador.
Emplea materiales diversos; el mármol y el bronce se usan en las grandes obras áulicas; la madera será la expresión de una religiosidad más espontánea y popular. Sea como fuere, estos materiales se trabajan enormemente: pulimentándose, dorándose, policromándose, estofándose…, para conseguir los efectos pictóricos que desea el cliente barroco.
Su temática es muy variada, pero casi siempre con reminiscencias apologéticas en relación con la Iglesia o el Estado. Abunda también la temática de la muerte con carácter dramático y pasional, acorde con la expresividad que caracteriza este tipo de obras.
Existen numerosas escuelas nacionales, entre las que sobresalen: Italia, Francia y España.
En Italia, se desarrolla en torno a la Iglesia y a las actuaciones urbanas de los Papas, cuyo objetivo será convertir la ciudad de Roma en cabeza visible de la humanidad cristiana.
En la transición al siglo XVII destacan las figuras de Stefano Maderno (Santa Cecilia) y Pietro Bernini, quienes reconducen la artificialidad manierista hacia un realismo y pictorialismo típicamente barrocos. Sin embargo, la figura más importante es Gian Lorenzo Bernini, hijo de Pietro,  quien desarrolla una escultura destinada a impactar emocionalmente a través de un juego estético preconcebido: la proyección espacial y el sentido escenográfico de sus obras, la distorsión de sus formas, el modelado de las superficies y un extraordinario virtuosismo.
Bernini, que fue también arquitecto, comenzó muy joven su actividad como escultor, realizando estatuas de carácter mitológico para el cardenal Escipión Borghese. Su perfección técnica es ya excepcional en estas obras de juventud, como Apolo y Dafne o el David, en las que acusa su herencia manierista en el empleo sistemático de la “serpentinata” y el dinamismo inestable de las figuras. En ambas, expresa el momento culminante de la acción y una tensión expresiva fruto también del conocimiento del helenismo.
En su etapa central y gracias a su importante taller, acomete una gran cantidad de encargos que van desde tumbas papales, como la de Urbano VIII, que crea una tipología muy imitada con posterioridad, hasta las fuentes que engalanan las principales plazas de la Roma barroca, como la del Tritón o la de las Cuatro Ríos en la célebre Plaza Navona.
Como escultor religioso, su obra maestra es la capilla Cornaro en la iglesia de Sta. María de la Victoria, con la representación del Éxtasis de Santa Teresa, donde despliega un sentido teatral y escenográfico, a caballo entre lo arquitectónico y lo escultórico, típicamente barroco y al servicio del éxtasis místico de la iglesia contrarreformista. La expresión de la santa, en pleno arrebato emocional, es una de las obras culminantes de todo el barroco. En la beata Ludovica Albetoni, al final de su carrera, vuelve a insistir en el tema del alma deshecha por el éxtasis.
Como retratista ha dejado también infinidad de ejemplos, como el retrato de Luis XIV, en los cuales traduce con extraordinaria vivacidad los rasgos y el carácter de los personajes, dando mucha importancia a los ropajes y la labra.
Bernini tuvo muchos discípulos y colaboradores que prolongan su estilo bien entrado el siglo XVIII y su influencia fue decisiva en toda Europa.

lunes, 2 de abril de 2018

LA ARQUITECTURA BARROCA. EL EJEMPLO ESPAÑOL, DE LA PLAZA MAYOR AL PALACIO REAL.


Los arquitectos del Barroco se guían por un nuevo gusto que sustituye la razón por la sensación. Se huye del vocabulario clásico como normativa estricta; el dinamismo y el movimiento moldean los muros, las plantas se enriquecen con complejas soluciones, la cúpula adquiere un papel de primer orden o las fachadas se conciben como parte esencial del escenario urbano. Pero la característica esencial, no obstante, de la arquitectura barroca es su gobierno sobre las artes plásticas, supeditadas a fundirse con aquella; pintura y escultura se integran en la construcción para conseguir efectos escénicos. Esta simbiosis artística origina en la arquitectura un nuevo espacio: teatral, emotivo y persuasivo.
El Barroco fue un arte esencialmente urbano, ya que la ciudad era el marco idóneo para demostrar las adhesiones a la nueva monarquía o al papado o, simplemente, donde reflejar el esplendor de la nueva burguesía mercantil que la adopta como escenario de su poder. La ciudad barroca se convirtió en teatro perfecto tanto para ceremonias religiosas, procesiones, canonizaciones…, como para exaltaciones regias. Además, aparece como capital, el lugar donde las monarquías establecen su corte y todo su aparato político-administrativo. Ciudades como Roma, París, Londres, Viena o Madrid cambian por completo su configuración urbana, convirtiéndose en los centros neurálgicos de una nueva estética, monárquica y confesional (Madrid de los Austrias). En contra del ideal renacentista, ya no se estiman las ciudades humanas sino las ciudades como expresión del poder y el monumentalismo, la ostentación, la teatralidad y el aumento desmesurado de su población se convierten en sus imágenes más significadas. El nuevo simbolismo urbano tiene en la plaza su ejemplificación principal, centralizando la vida política y reflejando mediante esculturas la figura de sus líderes (en España encontramos el fenómeno particular de las Plazas Mayores).
Roma, como capital de la Cristiandad, y París, de la nación más poderosa del momento, se convierten además en avanzadas de la nueva arquitectura. En la primera, el mecenazgo de los papas desatará la ampulosidad del barroco individualista de Bernini o Borromini; en París, la institucionalización artística a través de las Academias, creará un gusto oficial caracterizado por su contención y mesura.

La arquitectura barroca en España, de la Plaza Mayor al Palacio Real.

España, por su parte, inicia con el siglo XVII una progresiva decadencia política y económica que repercutirá negativamente en la actividad constructiva. No obstante, una innovadora fantasía hace que la arquitectura -como expresión de la ciudad- española presente una gran originalidad, rasgo que se potenciará en las colonias hispanoamericanas. El poder de la Iglesia y las órdenes religiosas explica la multiplicación de iglesias, conventos…, así como actividades populares de clara vinculación urbana: desfiles pasionales, festejos taurinos, etc. La Plaza Mayor se convierte en el centro neurálgico de la nueva ciudad y de las nuevas intenciones sociales y religiosas.

Los tradicionales modelos herrerianos, sobrios y geométricos e inspirados en El Escorial, se imponen a principios del siglo en edificios principalmente religiosos y a través de arquitectos como Francisco de Mora, autor del Palacio de Lerma y de la trama urbana de esta ciudad; su sobrino Juan Gómez de Mora,  de la Clerecía de Salamanca y la Plaza Mayor de Madrid; o el albaceteño Alonso Carbonell, del Palacio del Buen Retiro. A medida que avanza el siglo XVII y hasta bien entrado el XVIII se introducen en España las formas procedentes de Italia, a través de arquitectos italianos que trabajaron para la corte (caso de Juan Bautista Crescenzi) o enviaron sus proyectos desde allí (como Doménico Fontana). Estas influencias contribuyeron a crear un estilo Barroco mucho más decorativo. Las figuras más significativas son:
- Los Churriguera, familia de artistas que dará nombre al llamado estilo churrigueresco en la España de la primera mitad del siglo XVIII. Se trata de un modelo abigarrado en lo ornamental, con recuerdos de lo hispanoárabe, flamígero o plateresco. José Benito de Churriguera será el autor del Retablo Mayor de San Esteban en Salamanca. Su hermano Alberto será el artífice de la Plaza Mayor de Salamanca.
- Pedro de Ribera es, tal vez, el artista de más fuerte personalidad en la transición al siglo XVIII. Su labor como arquitecto municipal le permitió dejar una gran huella en Madrid. Suyos son el Puente de Toledo, la Iglesia de Montserrat o el Hospicio de San Fernando.
Desde la corte, la arquitectura barroca fue extendiéndose por toda España a través de distintos focos regionales:
-          En Andalucía, destaca la figura del también escultor y pintor Alonso Cano, quien construye la Fachada de la catedral de Granada.
-          En Galicia, Fernando Casas Novoa, crea la Fachada del Obradoiro en la catedral de Santiago, concebida como telón del edificio medieval y retablo de bienvenida a los peregrinos.
-          En Murcia, Jaime Bort tiende a un refinamiento rococó en la Fachada de la Catedral.
-          En Castilla-La Mancha, merece destacarse el Monasterio de Santiago en Uclés (Cuenca), iniciado en 1529 siguiendo el renacimiento plateresco en boga. Durante los doscientos años que durará su construcción vivirá también su barroco escurialense dirigido por Francisco de Mora, al que se debe su iglesia, y churrigueresco, con la probable intervención de Pedro de Ribera en la fachada principal del edificio (1735). A este momento corresponde una de las grandes obras del estilo, el Transparente de la Catedral de Toledo de Narciso Tomé (1732), quien conjuga arquitectura, escultura y pintura con un sentido escenográfico que remite a modelos centroeuropeos.

Mención aparte merece la arquitectura palaciega, que adquiere notable importancia con la llegada de los borbones tras la Guerra de Sucesión. Las lógicas relaciones con Francia abrirán una vía de interés por la suntuosidad cortesana, a imitación de Versalles, que tiene su primer hito en el Palacio de La Granja de Segovia. Después, Juvara y Sacchetti levantarán en Madrid el Palacio Real a caballo entre el gigantismo de Versalles y la ordenación italianizante, y Bonavía y Sabatini ampliarán el viejo Palacio de Aranjuez, trazando la urbanización completa de la ciudad. Como en Francia, también las academias se preocuparan ahora por sistematizar y controlar el desbordamiento típico del barroco, dando como resultado un estilo más contenido de regustos clasicistas.

Unidad 9. EL ARTE BARROCO.

INTRODUCCIÓN AL ESTILO.

El Barroco, a pesar de ser uno de los estilos más populares y estudiados por la historiografía del arte, o quizá por ello, es una de las manifestaciones artísticas de más difícil definición. Desde el origen del concepto hasta su concreción en el seno de unas variables históricas, políticas, religiosas y culturales muy distintas según las regiones, hacen muy  problemática su caracterización como estilo artístico y permiten dudar de la posibilidad de conformarlo como un todo unitario. La historiografía artística apenas ha podido situar dónde termina el manierismo renacentista y empieza “lo barroco”, entre otras cosas porque tampoco resulta posible precisar con exactitud qué significa dicha palabra. 
Parece claro que el empleo del concepto “Barroco” fue aplicado en sentido peyorativo por la Ilustración ochocentista, como expresión de la decadencia en la que había entrado el arte renacentista durante el siglo XVII. Desde mediados del XIX, los historiadores del arte han realizado una revisión del mismo y  favorecido la recuperación de sus contenidos, presentándolo como un cambio violento respecto de las formas del Renacimiento, en tanto que movimiento cultural novedoso y coherente que revalorizó los criterios sensoriales y dinámicos frente al equilibrio racional de las manifestaciones precedentes.
En definitiva, no puede definirse el arte barroco como un estilo unitario, sino más bien como un conjunto de tendencias, a veces contrapuestas, al servicio de los nuevos poderes: las monarquías absolutas y la contrarreforma en los estados del sur de Europa; la burguesía mercantil y el protestantismo en los estados del norte. Esta complejidad en la definición del estilo adquiere continuidad en su propia evolución, que podemos concretar en las siguientes etapas:
- El Barroco temprano del primer tercio del siglo XVII. Es la etapa de aparición del Barroco, ejemplificada en el debate teórico sobre el ideal de lo bello, entre el naturalismo de Caravaggio y el clasicismo romanista ejemplificado por los Carracci.
- El Barroco pleno, desarrollado durante el segundo tercio del XVII. Se denomina también Alto Barroco en Italia y Flandes, donde se caracteriza por un arte sensualista y voluptuoso, representado por artistas como Bernini o Rubens. Es conocido como Barroco clasicista en Francia o Inglaterra por el orden y la claridad con que se expresa en las obras de Poussin o Wren.  Y,

- El Barroco tardío del último tercio del siglo XVII y las primeras décadas del XVIII. Es una etapa decorativista y compleja que anticipa soluciones tan contrapuestas como el Rococó y el Neoclasicismo. Está ejemplificada por el modelo del palacio de Versalles, la arquitectura churrigueresca española o la pintura vedutista veneciana.


NACIMIENTO DE VENUS

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CLASIFICACIÓN:

El cuadro que voy a comentar a continuación se trata del Nacimiento de Venus, pintado por Sandro Botticelli en el año 1485. Se trata de una obra representativa del Quattocento, es decir, periodo perteneciente al Renacimiento de Italia. El cuadro está realizado en témpera sobre lienzo.
Dicha obra se conserva actualmente en la Galería Uffizi, en Florencia.

ANÁLISIS:

En el centro de la obra destacamos a Venus, que se encuentra en el eje imaginario de un triángulo que lo forman, a nuestra derecha Flora, dado que observamos que lleva unas vestimentas florales, y a nuestra izquierda nos encontramos con el viento que es representado por Céfiro, el dios del viento y Aura, la ninfa de la brisa.
El paisaje está formado por un mar muy azulado y a nuestra derecha una orilla, acompañada de prados y árboles. Se trata de un paisaje idealizado. Botticelli se interesa por la perspectiva en el paisaje.
El autor utiliza una técnica con líneas precisas que limitan el contorno del paisaje, de las figuras y sus ropajes.
También destacamos la utilización de una paleta de colores pastel y claros como el celeste o el rosado.
La luz que desprende el cuadro es uniforme.

DESARROLLO: 

El cuadro nos señala una representación mitológica del momento en el que el Dios Cronos le suprime los órganos genitales a su padre Urano y los lanza al mar. Se afirma que de dicha acción y la espuma marina nace Venus que a continuación es colocada por Céfiro sobre una concha y conducida a la isla Citera.
Observamos que los vientos Céfiro y Aura impulsan a Venus hacia la izquierda, donde es recibida por el manto de Flora. Dicha acción del viento nos deja observar el contrapposto de Venus en el cual deja caer el peso corporal sobre la pierna izquierda y flexiona la derecha.
La figura de Venus destaca por ser inspiración de las Venus púdicas, dado que muestra el ideal de belleza femenino de la época con una piel blanca y tonos rosáceos, y una larga cabellera pelirroja con la que tapa pudorosamente sus partes íntimas aunque nos permite observar su anatomía. Dicha acción es símbolo de belleza, amor y verdad, todos ellos representados en Venus.

CONCLUSIÓN:

El nacimiento de Venus fue una obra que impulsó un interés renovado por los conocimientos de la mitología en el Renacimiento italiano y su autor promulgó un inicio de temática mediante el desnudo femenino en la que se unirán pintores posteriores como Rubens o Tiziano.






sábado, 31 de marzo de 2018

Primer examen de la 3ª evaluación.

Tal y como quedamos el último día de clase, estos son los contenidos que os entrarían para el primer examen de la próxima evaluación. Sólo arte del Renacimiento. A falta de confirmar el día, lo realizaríamos en la semana del 9 al 13 de abril.

Veo que faltan muchas obras por comentar y gente sin obra...

Obras que entran para el examen:

ITALIA.

Arquitectura:
- Brunelleschi. Cúpula de Santa Mª de las Flores (catedral de Florencia).
- Brunelleschi. Interior de la iglesia de San Lorenzo (Florencia).
- Michelozzo. Fachada del palacio Medici-Riccardi (Florencia).
- Alberti. Fachada de la iglesia de Sta. Mª Novella (Florencia).
- Alberti. Fachada del palacio Rucellai.
- Bramante. Templete de San Pietro in Montorio (Roma).
- Miguel Ángel. Proyecto y cúpula de San Pedro del Vaticano (Roma).
- Vignola y Della Porta. Proyecto y fachada de la iglesia de Il Gesú (Roma).
- Pallacio. Villa Capra, conocida también como La Rotonda (Vicenza).

Escultura:
- Ghiberti. Puertas del paraiso (panel de Adan y Eva). Baptisterio de la catedral de Florencia.
- Donatello. David y condottiero Gattamelata.
- Miguel Ángel. Piedad, David, Moisés y tumbas mediceas.

Pintura:
- Fra Angélico. Anunciación.
- Masaccio. Tributo de la moneda. Capilla Brancacci. Iglesia del Carmen (Florencia).
- Piero della Francesca. La Flagelación.
- Mantegna. Cristo yacente.
- Botticelli. Nacimiento de Venus.
- Leonardo da Vinci. Virgen de las Rocas, Última Cena y Gioconda.
- Miguel Ángel. Capilla Sixtina (bóveda y Juicio Final).
- Rafael. La Escuela de Atenas.
- Giorgione. La tempestad.
- Tiziano. Venus de Urbino y Carlos V en la batalla de Mülhberg.
- Veronés. Las Bodas de Caná.

ESPAÑA:

Arquitectura:
- Anónimo. Fachada de la Universidad de Salamanca.
- Pedro Machuca. Palacio de Carlos V en Granada.
- Juan de Herrera. Monasterio de El Escorial.

Escultura:
- Alonso de Berruguete. Sacrificio de Isaac y San Sebastián.
- Juan de Juni. Santo Entierro.

Pintura:
- El Greco. El Martirio de San Mauricio, El caballero con la mano en el pecho y el Entierro del Señor de Orgaz.